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RECORRIDO DEL CAMINITO DEL REY

1. El recorrido.jpg

Recorrer la senda del Caminito del Rey es una experiencia inolvidable, desde que se llega al pantano del Conde de Guadalhorce hasta que salimos por la presa del Chorro. Nos encontramos en un paraje natural de sobrecogedora belleza, que transcurre entre desfiladeros, cañones, tajos, riscos y un gran valle, en parte por senderos naturales, y en parte por pasarelas ancladas en la misma pared vertical del macizo montañoso.

Entrada nº 1. Senda de Gaitanejo (2,7 kilómetro de longitud)

Comenzamos entrando por el llamado "Túnel Grande", pegado al restaurante El Kiosko, y recorremos 2,7 kilómetros por una angosta senda escoltada por pinos carrascos, que se plantaron para fijar el suelo y evitar las escorrentías del agua de la lluvia. A la salida encontramos un cartel informativo "Caminito del Rey", y poco después nos encontramos con la antigua Central de Gobantes, la primera de tipo reversible que se construyó en España, y el gran aliviadero de la Presa de Guadalteba. A continuación, en un recodo de la senda, nos deparamos con una de las características casas de Gaitanejo, "Casa Farraya", que todavía conserva algunos aposentos (corrales, horno, almacenes de grano...). El camino prosigue en sentido descendente hasta alcanzar el nivel del río siendo aquí ya la flora de carácter ribereño. En este punto del recorrido os llamará seguramente la atencion una formación geológica muy singular, llamada el "Arco Gótico" y que no es otra cosa que un tafoni (un tafoni es una piedra que adopta singulares formas, a veces aleatorias y otras siguiendo un patrón, fruto de la erosion ejercida por los agentes climáticos). Igualmente encontraremos un panel informativo que pone "Tramo del Río Guadalhorce en Gaitanejo". Unos metros más adelante llegamos a la Caseta de Control del acceso norte al Caminito del Rey, en la antigua Subestación Eléctrica y dando inicio al recorrido oficial del mismo.

2. El Kiosko.  Acceso 1. Senda de Gaitanejo (2,7 km de recorrido).jpg

La Casa de Farrulla, en estado ruinoso, se aprovecha de la fragilidad de las paredes areniscas, para en ellas excavar las estancias, y aprovechando la inclinación de la pared a modo de inusitado techo. Entre sus restos todavía podemos vislumbrar los huecos donde se respetaron los cimientos, el almacén, el horno... Estas casas rezuman historia, ya que algunas de ellas fueron levantadas en la época medieval y fueron más tarde ocupadas por trabajadores de las obras de las presas y central eléctrica hasta la década de los 60. La construcción del Caminito del Rey facilitó la accesibilidad de estas viviendas y su comunicación con el pueblo del Chorro, llegando a haber casos de personas que abandonaron el pueblo para instalarse en las casas del pantano.

3. Sendero tras el Kiosko.jpg

Siguiendo esta ruta habremos recorrido la margen derecha del cauce del Río Guadalhorce, en cuya vera se desarrolla una vegetación de ribera compuesta por juncáceas, carrizos, cañas, adelfas y tarajes, salpicados por álamos y sauces. Igualmente se puede apreciar parte de la fauna avícola que vive en entornos riberizos, como el cormorán, la garza real y el ruiseñor bastardo. Toda la infraestructura hidroeléctrica de la zona ha propiciado el desarrollo de fauna marina, y es frecuente observar a los barbos, bogas, carpas, carpines, black bass y pez sol entre otras especies acuáticas.

Entrada número 2. Túnel peatonal y pista de Gaitanejo (1,5 kilómetros de recorrido)

Este recorrido arranca a 200 metros del Restaurante El Kiosko, y tiene la ventaja de acortar la ruta de acceso en 1,5 kilómetros, lo que se traduce en un ahorro de tiempo de cerca de 25 minutos. El túnel, más profundo y angosto que el anterior, da acceso a una estrecha senda que enlaza con la Pista de Gaitanejo, que arranca en un desvío que hay a la altura del Restaurante El Mirador, que da acceso al Mirador de los Embalses y desciende hasta la Presa de Gaitanejo. El camino, por el cual pueden circular vehículos autorizados y de mantenimiento, transcurre por un descenso suave a lo largo del cual podremos deleitarnos con el color verde esmeralda de las aguas del Embalse. Desde una curva se podrá ver a lo lejos el "Arco Gótico" que mencionamos anteriormente. La senda prosigue su sentido descendente para adentrarnos en el Túnel y Puente de los Tafonis, con sus formas naturales cóncavas, ya muy cerca de la Caseta de Control del acceso norte al Caminito del Rey, y dando comienzo al recorrido oficial.

 

Para todos aquellos que amen el senderismo, es muy recomendable adentrarse en esas sendas en los meses en loa que la flora se nos presenta en su máximo esplendor, marzo y abril, y contemplar los pinos carrascos, sabinas, eucaliptos, sauces y fresnos. Si miramos al azul del cielo, este podrá estar pintado por el colirrojo tizón, el halcón peregrino, el águila perdicera, buitres leonados, sin perder de vista aves de entornos acuáticos como el martín pescador, el cormorán y la garza común y real. Si aguardamos al que el sol empiece a ponerse, podemos tener la suerte de avistar especies de mamíferos que salen de noche, como la cabra montesa, el zorro, el jabalí (aunque este está más instalado en Valle del Hoyo), y si tenemos mucha suerte, la nutria. Igualmente proliferan especies que se arrastran, como lagartijas, culebras y lagartos.

4. Acceso 2. Tunel peatonal y pista de Gaitanejo (1,5 km de recorrido).jpg

El mal llamado "Arco Gótico", pues su forma es circular, siendo el arco gótico por definición de forma acuñada, se perfila sobre una pared arenisca dando lugar a unas de las formas más peculiares de todo el recorrido, fruto de un rebaje o cavidad natural. Se trata, strictu sensu, de un "tafoni", que ha adquirido esa forma al retraerse la arcilla del interior de la pared debido a fenómenos naturales externos (agua y viento principalmente). Casi pegado a este "tafoni" se ha construido un descansadero, con bancos, mesas y un letrero informativos del "Tramo del río Guadalhorce en Gaitanejo". Aquí podemos detenernos por unos momentos para avistar a los buitres que anidan en las zonas más elevadas del terreno. Si nos fijamos en la flora, veremos que nos ha rodeado el pino carrasco, las sabinas, los eucaliptos, sauces, fresnos y matorral conformado por palmitos, tomillos y zarzas, y a medida que nos acerquemos al río la vegetación vuelve a mutar en la típicamente ribereña.

A lo largo de la Sierra Parda tendremos ocasión de observar tafonis de diferentes conformación que el "Arco Gótico", pero que siempre nos sorprenden por la capacidad que los agentes erosivos tienen de esculpir formas de gran belleza en la piedra arenisca. Tomando su nombre de la Sierra Parda, nos encontramos con las Casas del mismo nombre, que de nuevo se aprovechan de las oquedades, aberturas y hendiduras que se forman en la pared, y parapetándose bajo las paredes salientes. Estas particularísimas viviendas fueron habitadas por ganaderos durante siglos y más recientemente hasta mediados del siglo XX por trabajadores de la zona.

5. El hito geológico llamado el Arco Gótico.jpg

El Túnel y el Puente de los Tafonis.

 

Para poder llevar al cabo todo el proyecto hidroeléctrico de Gaitanejo (presa, central, canal, pasarelas), hubo que trazar un camino de acceso que incluía este túnel y puente, construido en la base de un pequeño montículo, sacándole partido a las naturales aperturas causadas por la erosion. Cuando pasemos el Túnel, y desde la curva del puente, detenga sus pasos y gírese para contemplar el intrincado retablo de Tafonis donde se excavó la salida del Túnel. Lo forman, sobre todo, cuatro grandes cavidades, dos de ellas de forma regular, y caprichosamente situadas una encima de otra. Quizá en este punto de la lectura o del trayecto, se halla preguntado por la toponimia del lugar, haciendo referencia en reiteradas ocasiones a Desfiladero de los Gaitanes, Gaitanejo o Tajos del Gaitán. Pues bien, el gaitán es nada menos que el ave rapaz que sobrevuela estos parajes, sobre todo en primavera y verano, también conocidos popularmente por quebrantahuesos, por la destreza que tienen en romper los huesos y alimentarse de su tuétano, dejándolos caer durante el vuelo desde muy elevada altura.

6. El túnel y el puente de los Tafonis.jpg

Caseta de recepción de visitantes y servicios.

Tras dejar atrás todo el recorrido que hemos descrito, llegamos a la Caseta de Recepción de Visitantes, donde convergen los 2 caminos y se inicia el recorrido oficial, tras haber andado durante 30 minutos o una hora en función de la ruta que hayamos elegido. Sirve este punto de control para hacerse con los cascos de proteccion, comprobar si el calzado es el adecuado y se encuentra en buen estado, desechar aquellos objetos, que por seguridad, no se pueden llevar durante el trayecto (palos de selfie, paraguas, bastones de senderismo...). Aquí se organizan los grupos en función del horario previsto. Tomaremos contactos con los guías, que entre otras recomendaciones, harán mucho hincapié en que no se arroje al suelo absolutamente nada.

7. Caseta de recepción de visitantes y servicios.jpg

La Central Hidroeléctrica del Gaitanejo, colindante con la Caseta de Recepción, fue de las más añejas de España, y de todo el conjunto destaca la gran S que luce la Subestación Eléctrica, símbolo de la compañía Sevillana de Electricidad, quien en su tiempo fue propietaria de la instalación. La edificación tiene planta rectangular de 20 x 12,5 metros, con obra de fábrica en mampuesto con piedras de tonalidades blanquecinas. Los vertices, vanos y la coronacion están ornamentados con piedra caliza en color blanco, siendo metalica la carpinteria de color verde.

8. La Central Hidroeléctrica de Gaitanejo.jpg

La Presa de Gaitanejo y las casas cuevas.

 

Al dejar atrás la Subestación Eléctrica, llegamos a una zona circular a modo de mirador, desde donde podremos contemplar la presa de Gaitanejo (levantada en el año 1927), proyectada por Rafael Benjumea (a la postre condecorado por Alfonso XIII como Conde de Guadalhorce). Es una presa de gravedad, con capacidad para 4600m3, con una elevación de 20 metros y 55 metros de coronación. Una compuerta y un sistema de regulación conducían el agua por el Desfiladero de los Gaitanes, que servía de cauce para que el agua cruzara el último cañón por un puente acueducto. Esta instalación fue pionera en muchos aspectos, pero aquí vamos a dejar testigo de quizá el menos relevante desde el punto de la ingeniería, pero sí muy curioso, en tanto que la Central contaba con un inmenso ventanal desde el que se podía observar como el agua caía bravia e impetuosa. A día de hoy, la Central ha perdido su función original, y sirve para almacenar el agua que se conduce hasta la Central del Nuevo Chorro. En este punto podremos volver a observar desde otra perspectiva las Casas Pardas, que dieron cobijo a muchos de los trabajadores que participaron en la construcción de la infraestructura hidroeléctrica. Curiosamente se conserva incluso el nombre de muchas de estas moradas trogloditas, como la de Sarteneja, la de Paco de Encarnación, la de Viñuela, la de Teresita, la de la Parda, la de Frasco Reina, la de las Conejas y al menos tres casas de Sevillana. El Caminito llamado a la postre del Rey supuso una manera fácil y ágil para llegar al pueblo del Chorro y su estación de Ferrocarril, que como veremos más adelante, también supuso en su momento un gran hito de la ingeniería de transportes.

9. La Presa de Gaitanejo y las casas cuevas.jpg

La Presa de Cambutas, el inicio del Canal y el torno de entrada a las pasarelas. 

Olvidado ya el mirador, y dejando atrás una suave bajada de escalones, nos adentramos por una camino de tierra dejando a la izquierda el barranco del río, los restos de la Presa de Cambutas.

 

Abandonando el mirador y tras una ligera bajada con escalones, retomamos la andadura por una senda terriza, dejando a mano izquierda el barranco del río, lo que queda de la Presa de Cambutas y el mismísimo canal que principia en este punto mediante un arquetón de toma del agua del Canal. El antiguo Salto del Chorro se ubica en la misma boca del Desfiladero de Gaitanejo, donde se hallaba la Central Eléctrica en 1904. Esta presa, en parte arrasada por una tromba de agua en 1921 y a la postre dinamitada cuando dejó de usarse, se construyó en una cercada del río como remedo de una pequeña represa de piedra y hormigón.  A su vera podemos encontrar restos de escaleras y antiguas vías de servicio. El punto de partida del Canal (situado a 281 metros sobre el nivel del mar) es este Azud de Derivación que servía para tomar el agua del río para regar los campos aledaños aprovechando el desnivel de agua entre el Desfiladero del Gaitanejo y la salida en El Chorro. Si en este punto llevamos unos prismáticos, es interesante ver en la pared rocosa diferentes placas que celebran las distintas cotas de agua que fueron alcanzadas a lo largo de las riadas históricas del Invierno de 1941 y Otoño de 1949. Sin embargo, la riada que se llevó la palma fue la de 1906, de tan dantescas proporciones que de tanto material que arrastró formó una presa natural en la cerrada de Gaitanejo, teniendo las aguas sobrantes que buscar una salida por el túnel y anegando las vías del ferrocarril. Una vez pasado el torno, en el suelo podemos ver grabado en el suelo el número de metros que hemos recorrido. Al principio las marcas van de 50 en 50 metros hasta el Mirador de Rocas Llanas, y luego de 100 en 100 metros, mediante balizas, pasado el Valle del Hoyo. Dejado atrás el Valle, las marcas vuelven a estar de 50 en 50 metros en tablas de madera, hasta la salida de la puerta Sur que marcará 3200 metros.

10. La Presa de Cambutas, el inicio del Canal y el torno de entrada a las pasarelas.jpg

Primera garganta. Desfiladero de Gaitanejo.

Iniciamos en en este punto el primer gran Desfiladero del trazado, el de Gaitanejo, tras caminar por un camino de tierra y el torno de entrada. Este desfiladero es realmente angosto, teniendo una una anchura no superior a 10 metros.

Mirador circular, placas conmemorativas y primera pasarela de madera (punto 0 m. hasta torno de entrada)

 

Pocos metros más adelante encontramos una placa informativa con la Historia del Caminito del Rey y el respectivo torno que da paso a las primeras pasarelas y la boca de entrada a uno de los grandes Desfiladeros del recorrido. Nos encontramos con un pasaje muy muy estrecho, de no más de 10 metros de anchura, alto y muy hondo; será impactante mirar hacia arriba y ver como se ciernen sobre nosotros los gigantescos muros de piedra caliza, y esta es tan solo la primera de las muchas sorpresas que nos deparará la ruta. El camino empieza con un pequeño mirador circular y una zona de ensanche donde se hallan las placas conmemorativas y debajo las verticales escaleras que nos llevarán casi hasta el río.

 

Un poco más al frente nos topamos ya con las pasarelas de madera ancladas a la pared. Las pasarelas están construidas con placas de madera, de 5 cm de espesor y una anchura variable que se adapta a las circunstancias del trayecto. Para reconstruir todo el Caminito del Rey se utilizaron 19939 metros de madera, 29725 tornillos y 3075 herrajes de sujeción, que se montaron por escaladores profesionales apoyados por helicópteros que abastecían el material desde el aire, y la empresa duró algo menos de 1 año. Todo el recorrido está plagado de anécdotas, pero aquí vamos a dejar constancia de una muy curiosa y trágica a la vez. La placa de mármol que conmemora la reapertura del Caminito del Rey hace referencia a la fecha oficial de inauguración, el 26 de marzo de 2015. Sin embargo, quiso la fortuna, en este caso desgraciada, que el 24 de marzo tuvo lugar el trágico accidente de la compañía aérea Germanwings, donde perdieron la vida las 150 personas que iban a bordo (accidente causado por el comportamiento suicida del piloto, que se encerró en la cabina, inaccesible desde el exterior como medida de seguridad frente a los atentados del 11 de Septiembre, y  que deliberadamente chocó con la ladera de una montaña. Desde este episodio, es obligatorio que haya siempre 2 pilotos en la cabina de un avión durante el vuelo), por lo que se decretó un luto oficial de 3 días que canceló todos los eventos públicos, por lo que la placa mantuvo la fecha prevista de inauguración, cuando está en realidad se produjo el 28 de marzo de 2015. Encima de esta placa hayamos otra, de 1921, y que recuerda al gran mentor e impulsor del proyecto hidroeléctrico del Chorro, Rafael Benjumea y Burín. por cuyos méritos Alfonso XIII le otorgó el título de Conde de Guadalhorce. Estas pasarelas que estaremos pisando son las terceras que se construyen. Las primeras que se hicieron tenían como finalidad proporcionar un acceso rápido para el mantenimiento del Canal a través del interior del primer cañón. Era una solución arcaica, y ciertamente peligrosa, pues constaba solamente de unos tablones fijados a la pared y teniendo como sujetamos una simple cuerda. Cumplieron su cometido hasta que fueron destruidas por una inundación, siendo reemplazadas en 1920 por otras más elevadas llamadas "Los Balconcillos", y en este caso se utilizaron raíles de ferrocarril y travesaños empotrados en la pared empleando tubos de barandilla y hormigón.

11. Primer cañón. Desfiladero de Gaitanejo.jpg

Las Marmitas o Cambutas (50 metros recorridos).

Los efecto erosivos de los agentes climáticos son  sin duda una de las más subyugantes atracciones del recorrido, siendo testigo de ellos el conjunto de oquedades, cavidades o cuencos naturales, Marmitas o Cambutas, que está suspendidas en las paredes o se forman en el fondo del Desfiladero. Abundan sobre todo en los cañones "Gaitanejo y Tajo de las Palomas". Un punto del recorrido que no podemos soslayar es la mediación del Desfiladero, donde la estrecha pasarela abre paso a una zona semicircular y con barandillas, que remedan un pequeño mirador, y desde donde podemos contemplar las más profundas simas del Desfiladero sin ningún tipo de peligro. 

 

Llegados a este punto conviene reseñar que el río es la frontera natural entre Antequera (sobre cuyas paredes circula el ferrocarril) y Ardales (paredes donde se construyó el Caminito del Rey). En esta zona podremos observar los restos de la antigua pasarela construida con raíles de ferrocarril. Si alzamos la mirada podemos ver los restos del antiguo tendido eléctrico que unía El Chorro y la Presa del Conde de Guadalhorce

12. Las Marmitas o Cambutas (50 m. recorridos).jpg

Los restos de la antigua electrificación (jícaras) y tornapuntas (100 metros recorridos).

Siguiendo adelante por el recorrido vamos a estar atentos también a los anclajes que veremos encima de nuestras cabezas, y cuya forma de U servía para sostener el cableado que proporcionaba luz nocturna. Algunos de los anclajes mantienen incluso jícaras de cristal que servían de aislantes y también elementos de porcelana.

 

Al final de este primer cañón, antes de adentrarnos en el "Lugar del Soto", bajo la pasarela que pisamos, podemos ver los restos de la antigua, de estructura metálica y que se usó en las obras del Canal (vigas de hierro, tablones y cuerdas..). La destrucción de este camino por una inundación, dio lugar a la construcción de otra pasarela más elevada, llamada "Los Balconcillos", y que posteriormente tomaron el nombre del Caminito del Rey, por haber transitado por ellos el monarca Alfonso XIII con ocasión de la inauguración de la presa del Conde del Guadalhorce.

12. Los restos de la antigua electrificación (jícaras) y tornapuntas (100 m. recorridos).j

El Soto.

A medias entre los cañones de Gaitanejo y el Tajo de las Palomas, existe una apertura, conocida por el Lugar del Soto, y que presenta elementos que la hacen muy interesante.

Inicio de El Soto: la llamada "Escalera de mantequilla" y la Cueva neolítica de El Soto (300 metros recorridos).

 

La salida del primer caños se efectúa a través de un descenso considerable, y que va zigzagueando con enrevesadas curvas sobre una pasarela de cemento y la "Escalera de Mantequilla", así llamada por su forma ondulante, y se ha respetado su singular forma en la rehabilitación. En el descenso, veremos por primera vez el Ferrocarril de 1865 y alcanzamos casi el nivel del río donde se forma un improvisado y natural mirador de forma rectangular. En este punto ya hemos entrado en el tramo del recorrido llamado "El Soto", a modo de pequeña laguna entre ambos cañones. Junto a la compuerta del Canal, a la izquierda, encontramos una cavidad de forma triangular, y aunque a primera vista no parezca impresionante, si resulta siempre abrumador, saber que en esa cavidad se hallaron restos de actividad humanas de hace más de 7000 años. Este abrigo daba cobijo a grupos de cazadores de cabras montesas que se abastecían de los salmones del río como complemento a una dieta de cereales y leguminosas.

 

Saliendo del Desfiladero del Gaitanejo, las estrechas y escarpadas paredes nos dan un respiro, y se ensanchan para abrirse al cielo azul, oteando el cual es muy posible que veamos a buitres leonados planeando en las alturas. Es conveniente recordar que estos parajes son de naturaleza muy  inaccesible, por lo que el nivel de conservación de la fauna y la flora es muy elevado.

13. Inicio de El Soto. la llamada.jpg

El pequeño túnel-paso subterráneo que atraviesa el Canal (350 metros recorridos).

 

Al frente tenemos el Gran Talud del Ferrocarril, y la pasarela sigue discurriendo a lo largo del longilineo muro exterior de la caja del Canal hasta toparse con un macizo calizo atravesado por un pequeño Túnel "Paso Subterráneo" que cruza el propio Canal. La pasarela atraviesa el montículo mediante el Túnel, pasando por encima del Canal, tornándose el recorrido de dos niveles a través de una escalinata (subida y bajada). En este punto podemos rodear el pequeño promontorio de roca por la antigua pasarela. Si miramos a la pared de frente nos deparamos con un pintoresco conjunto de Tafonis bajo las inflexiones de la piedra caliza.

 

En el lugar de "el Soto", un buen trecho del camino transcurre a cielo abierto, sin embargo, más adelante, un pequeño trecho discurre por un túnel excavado en la piedra caliza, una empresa que no debió de ser nada fácil teniendo en cuenta los medios con los que se contaban a inicios del siglo XX. En este espacio podremos ver diferentes elementos del Canal, tales como una compuerta de hierro con llave de cierre.

14. El pequeño túnel-paso subterráneo que atraviesa el Canal (350 m. recorridos).jpg

Segunda garganta. El Tajo de las Palomas.

Cuando dejamos atrás el Soto, una larga curva de la pasarela nos lleva de lleno al segundo Cañón, el Tajo de las Palomas.

15. Sin nombre. Tren pasando..jpg

Puente del Rey (700 metros recorridos).

 

El Puente del Rey, así llamado porque fue pisado por el rey Alfonso XIII el 21 de mayo de 1921, tuvo otros nombres anteriores, tales como "Tajo de las Palomas", Cueva del Toro, La Fuente del Toro o Tensado. El pequeño "Puentecito", intercalado entre los dos túneles ferroviarios, tenía como fin conectar las laderas del Tajo, la vía del ferrocarril y las vías de servicio por la que transitaban los materiales necesarios para las obras. Desde aquí podemos ver algunos de los túneles abiertos por los operarios empleando dinamita, de ahí que muchos segmentos estén ligeramente desalineado, y era todo un reto que los operarios que empezaban a dinamitar en un extremo de la pared, lograran encontrarse a medio camino en el interior de la roca.También se pueden ver los bancos de cemento del Apartadero.

 

El paso para cruzar a ambos lados del Tajo de las Palomas se construyó como una delgada pasarela, que se tensaba posteriormente a su construcción mediante cables que sujetaban el tablero de hormigón. La estructura se remata con una pequeña escalera, un murete, barandilla y dos bancos corridos de hormigón. Desde el mirador del Puente podremos ver el Túnel número 7 "Rocas Llanas" de la línea ferroviaria Córdoba-Málaga, y mide 325 metros. A su salida se construyó un pequeño viaducto para salvar el barranco de la Cañada del Lobo. Este barranco es una muy pronunciada pendiente que baja desde el monte Huma, cuya cima se alza 1191 sobre el nivel del mar, y recibe el nombre por el último lobo cazado en esta zona en 1941.

16. Puente del Rey (700 m. recorridos).jpg

Desarenador. Cueva del Toro (705 metros recorridos).

No estaríamos equivocados si afirmamos que el primer gran trecho del Canal finaliza en la Cueva del Toro, tras haber recorrido 1400 metros. Aquí se ubica el primer gran Desarenador, frente al Puente y la Caseta del antiguo vigilante, hoy desaparecida. Un desarenador es un mecanismo imprescindible en toda central hidroeléctrica, pues su función es retirar la suciedad que baja con el agua evitando así que entre dentro las turbinas y los circuitos internos. El agua sucia se desaguaba directamente al Cañón. Los trabajadores operaban desde arriba usando largas varas para remover, tarea no exenta de riesgos aunque no existen registros de ningún accidente.

 

Encima del desarenador está la Cueva del Toro. Es una de las innumerables cavidades que se forman en este paisaje kárstico del entorno natural. Aquí tendremos un banco para descansar, pues el recorrido empieza a pesar un poco en las piernas, y mientras recuperamos el resuello podemos visualizar el Puente por el que pasó Alfonso XIII en 1921 o quizá buitres sobrevolando la zona. En este punto los grupos guiados se detienen para recibir las explicaciones sobre la historia y curiosidades del Puente, la línea de ferrocarril, los restos del Desarenador y el Canal que se soterra.

17. Desarenador. Cueva del Toro (705 m. recorridos).jpg

Mirador de Rocas Llanas (900 metros recorridos).

 

Una vez abandonado el Desarenador y recorrer un tramo muy sinuoso, salvamos un gran saliente en la roca tras la cual llegamos a una escalera a un descansillo elevado llamado "Mirador de Rocas Llanas", donde tenemos un cartel informativos sobre la diversa y abundante fauna del lugar y una baliza que señala los 900 metros recorridos. En este punto de encuentro los visitantes suelen aprovechar para realizar las mejores fotos propiciadas por una panorámica de sobrecogedora belleza, destacando sobre todo lo demás el contraste anaranjado y blanco que presenta el escarpe rocoso, que mezcla la piedra caliza y el óxido de hierro que se forma fruto de procesos bioquímicos. También podemos divisar la cantera del ferrocarril, parte del Valle del Hoyo, y arriba del todo el Tajo de Almorchón (de 663 metros) de la Sierra de Pizarra y el Peñón del Cristo (619 metros).

 

El segmento final del segundo Cañón finaliza con grandes grandes por donde corren las escorrentías para luego adentrarnos en un tramo que se va ensanchando. Durante todo el trayecto del Valle del Hoyo nos acompañarán las numerosas oquedades del Tajo de Ballesteros, que los buitres y otras aves rapaces aprovechan para allí anidar. Se queda uno embelesado viendo como las majestuosas aves se suspenden del cielo, aprovechando las corrientes de aire para subir, bajar o cambiar de dirección con un imperceptible giro de las alas.

 

A partir de esta zona se empieza a ser consciente del ímprobo esfuerzo que supuso proyectar y llevar a cabo la línea de ferrocarril que por primera vez unieron Málaga y Córdoba (1865) en un hito sin precedentes que duró 6 años y que implicó excavar túneles a traves de la montaña por donde circulaban, y aún circulan los trenes. La zona del Chorro fue especialmente desafiante, por lo inaccesible e irregular del terreno, lo que obligó a excavar 9 túneles, 3 viaductos y 8 puentes. La dinamita fue el principal elemento que se utilizó para horadar la roca caliza, y se empleó en una cantidad tal, que habiéndose agotado las existencias en España, fue necesario importarlas del extranjero.

18. Mirador de Rocas Llanas (900 m. recorridos).jpg

El Valle del Hoyo.

Descansadero y señalética informativa (910 metros recorridos).

El agua del río, tras grandes cárcavas y rápidos que son muy ruidosos, se calma, y se adentra en un terreno natural con abundante vegetación. Estamos en el Valle del Hoyo, recorriendo el cual vislumbraremos el último Cañón, "El Gran Gaitán". Dejaremos atrás el Mirador y el ferrocarril, y nos internamos en el Valle teniendo el Canal como compañero en un recorrido hasta la salida de 1800 metros. Durante el trayecto nos iremos encontrando con variopintos puntos de interés, tales como infraestructuras de canalización (puentes, compuertas, taludes, desarenadores), elementos paisajísticos pintorescos, tales como la Chara del Sapito Pintojo y cuevas de murciélagos, descansaderos y carteles informativos.

 

De esta modo, el espacio central del Desfiladero de los Gaitanes está ocupado por un cúmulo de montañas conformadas por los Tajos del Almorchón a la diestra (Ardales), y a la siniestra los Tajos de Ballesteros, el Tajo de los Estudiantes el Pico Huma. Este armazón natural ha configurado un paisaje que sorprende por el verde de los pinos manchado por el matorral silvestre y moteado por el color esmeralda del río.

19. Descansadero y paneles informativos (910 m. recorridos).jpg

Descansadero junto a la abertura del Canal (1200 metros recorridos).

Descendiendo por una camino de tierra, alcanzaremos una curva cerrada donde el Canal vuelve a asomarse durante 4 metros antes de volver a soterrarse. El camino sigue su sentido descendiente de manera sinuosa, con la vista de un meandro del río y de frente tenemos el Peñón de Cristo. hasta llegar a un punto donde el Canal vuelve a la superficie, esta vez en un tramo mucho más largo, protegido por cables y junto a una caseta y la baliza de los 1200 metros. Encontraremos también una zona de descanso con un cartel que nos habla de la "Flora", y aprovechar como la vista al frente la tenemos limpia para contemplar el Valle del Hoyo, el Tajo de Ballesteros y el Tajo del Estudiante, a cuyos pies se encuentra la cantera. Buena parte de la flora que nos vamos encontrando se encuentra protegida, y algunas, incluso, se hallan en peligro de extinción por sus extremas particularidades, como son el caso de la Rucapinos africana, Sarcocapinos baetica (también conocidos como zapatitos del señor), la Campanula mollis ( popularmente conocida como la campanilla de roca), la Chaenorhinum rubiflolium o Cytissus moleroi (escoba).

20. Descansadero junto a la abertura del Canal (1200 m. recorridos).jpg

Remanso del Sapito Pintojo (1380 metros recorridos).

En este punto hemos llegado a una zona con sombra, con estructuras muy deterioradas del Canal, y que en su día formaron parte de otro Desarenador de donde procede un fino hilo de agua clara que da vida a la "Charca del Sapito Pintojo". Esta charca fue adaptada para que este pequeño anfibio pudiera desarrollarse, al igual que otra zona se acondicionó para los murciélagos, en un intento de proteger y permitir que proliferen las especies autóctonas de la zonas que por una razón u otra puedan estar amenazadas.

 

Puede ser este punto del recorrido ideal para detenerse, beber agua, y tomar un tentempié, recordando que no podemos arrojar residuos al suelo. Todavía queda la mitad del recorrido, así que si tenemos la suerte de tener sombra, vendrá de perlas este breve descanso que nos dará las fuerzas para acometer lo mucho que aún queda por caminar, ver y disfrutar. Los enormes algarrobos de esta zona se remontan a la época medieval, y que los bereberes plantaron para el pastoreo en el Desfiladero de los Gaitanes.

21. Charca del Sapito Pintojo (1380 m. recorridos).jpg

Desarenador del Valle del Hoyo (1510 metros recorridos).

La Charca del Sapito Pintojo es el punto más bajo del Valle del Hoyo, y una vez que lo dejemos atrás ascenderemos por una senda escoltada por un pinar, donde los muros de la cantería del Canal hacen acto de presencia hasta emparejarse con el terreno y pasar por las balizas de los 1400 y 1500 metros. En este punto podemos observar el tornillo de la rueda que servía para abrir la compuerta de agua del Desarenador. Tenemos aquí un descansadero más, que aunque cercado por la arboleda y rocas muy abultadas procedentes de desprendimientos, es agradable y nos permite ver el Tajo de Ballesteros y del Estudiante.

22. Desarenador del Valle del Hoyo (1510 m. recorridos).jpg

Gran Derrumbe de Rocas (1800 metros recorridos).

Al dejar atrás la balsa, el Canal prosigue en superficie, cruzando "un puentecito". La senda va ganando altitud, jalonada por arbustos y rocas de gran porte, y llegaremos al "algarrobo hueco" donde se pueden hacer pintorescas fotos. Encontraremos asimismo piedras marcadas con los símbolos MP5 y MP6, y hay también un reconocible peñón con una torreta y las ruinas de una casa (baliza de 1600 metros). Seguimos ascendiendo hasta que encontramos que la bóveda del Canal está fracturada, y todavía más arriba hay un claro partido por un desprendimiento de rocas y que es un Mirador Natural, desde el que podremos divisar de una amplia panorámica del Valle y los empinados y altos riscos y tajos que lo rodean. Otro hito visual relevante es el puente metálico formado por 2 grandes arcos verdes por donde discurre la línea del ferrocarril y que dan acceso a un túnel. También podremos ver las casetas blancas donde se guardaba la dinamita, y aún más lejos, se divisan las altas laderas de Antequera.

23. Gran Derrumbe de Rocas (1800 m. recorridos).jpg

Casa del Hoyo (2100 metros recorridos).

 

Dejado atrás el derrumbe y otro algarrobo hueco, el camino sigue su curso ascendente, con la vista del Peñón del Cristo, junto a rampas, arcadas y bóvedas del Canal hasta llegar a una curva señalizada con símbolo "MP" junto a un pino larguirucho ya seco (baliza de 1200 metros). Desde aquí podemos ver a la izquierda las ruinas de la Casa del Hoyo, ubicada en el centro del Valle, a pocos metros del río y con los túneles de la línea férrea al fondo. La Casa recibe su nombre del frondoso Valle, llamado también de los Naranjos. Desde su ubicación, en estado de abandono, es muda testigo y símbolo de una forma de vivir de otros tiempos desconocidos para nosotros.

 

La casa recoge el nombre del frondoso Valle de los Naranjos, olvidada sobre un pequeño promontorio y siendo desde allí fiel depositaria de un estilo de vida de otros tiempos como pequeña explotación agropecuaria. Su pequeña balsa se alimentaba del agua del Canal, y el vital fluido se usaba para la familia, la huertecilla y los bichos de corral. La Casa se edificó en fechas anteriores a la primera pasarela, pues se sabe del rastro de las personas que la habitaron a finales del siglo XIX, y cuyos descendientes viven hoy en Ardales y Álora. En esos tiempos la economía era puramente de subsistencia (hoy algunos la tildarían de circular), y las personas comían de lo que criaban. La oveja daba leche y queso. El cerdo carne para un año. Los excrementos de los animales servían de estiércol para abonar los suelos y plantas frutas y hortalizas. A finales de los 70 del siglo pasado la casa se abandona por completo, hecho que aprovechan los montañeros y escaladores del Desfiladero de los Gaitanes para usarla como refugio. Ya en la década de los 80, un estudio arqueológico reveló la presencia de cerámica medieval y castellana, del siglo XII aproximadamente, lo que hace pensar que en el terreno de esa casa, hace mas de 6 siglos, existiera alli una alqueria (del árabe بيت ريفي) o casa de campo.

24. Casa del Hoyo (2100 m. recorridos).jpg

Roturas de Altos Paredones. Canal (2400 metros recorridos).

 

Saliendo de la esquina de la pequeña Falla, el camino transcurre muy sinuoso cambiando de sentido, hasta doblar un recodo que nos acerca mucho la vista al Puente del Canal. Llegados a este punto la pasarela se interrumpe, dando paso a unos escalones y un rellano de hormigón, donde se hallaba la antigua tirolina que empleaban los trabajadores para transportar materiales desde el ferrocarril. En esta zona, donde antaño se hallaba la caseta del vigilante del Canal, existe un banco de madera donde esperar el turno para cruzar el puente. En lo que atañe al antiguo Viaducto Eugenio Ribera, fue una obra de ingeniería compleja que se empleó para trasvasar el agua entre las dos paredes del Desfiladero. Justo antes de ascender las escaleras, a mano derecha hay una salida soterrada del Canal realizada en una gran abertura en la roca y rehabilitada en 2017 como salida alternativa de la visita por su interior.

 

El Puente Acueducto para el trasvase de agua mide 35 metros, y une las dos paredes verticales a 300 metros de altura, siendo proyectada la obra por Jose Eugenio Ribera Dutaste, por encargo de los ingenieros Leopoldo Wener y Rafael Benjumea. Para llevar a cabo tan compleja tarea para la época, se empleó una técnica arriesgada, pero no había otra, consistente en tensar cables de acero de punta a punta de ambas paredes, y sobre el cableado se colocaron paneles de madera que servían de sustento para realizar el encofrado. Muchos de los operarios de esta obra trabajaban colgados de la pared, a 105 metros sobre el río. La obra costó 30000 pesetas de la época y actualmente aún se usa para pasar agua de un lado a otro del desfiladero, pero eso, entubada.

25. Roturas de Altos Paredones. Canal (2400 m. recorridos).jpg

Guarida de los Murciélagos (2390 metros recorridos).

En el Descansadero y espacio de la gran Rotura, se ha reformado un vetusto túnel de servicio del Canal para que sirva de guarida a los murciélagos. La cavidad está rodeada de vegetación y con un sumidero de agua en la base. El gran portón de madera tiene arriba una apertura por donde entran y salen los "quirópteros". Allí habitan especies de murciélagos amenazadas, tales como el de herradura, ratonero y de cueva. La particular biología de estos mamíferos, que son los únicos capaces de volar, les lleva a hibernar durante 183 días al año. Esta especie goza de una dudosa reputación entre los humanos, suponiendo éstos una amenaza para aquellos, cuando no son directamente exterminados, cuando en realidad es una especie muy beneficiosa para los ecosistemas y para la propia comodidad del ser humano, ya que consumen una gran cantidad de molestos insectos al tiempo que son grandes dispersores de semillas.

26. Refugio de los Murciélagos (2390 m. recorridos).jpg

Compuerta del Canal (2390 metros recorridos).

 

Desde el Descansadero y el Refugio, el camino vuelve a enfilar un segmento más corto del Canal (baliza de 2400 metros), y que se ciñe a los costados del Peñón del Cristo (cuidado al ser esta una zona con riesgos de desprendimientos), y que nos conducirá hasta una pequeña escalera de madera para, ahora si, tomar el último tramo de Pasarelas. Desde este enclave, podremos gozar, una vez más, de las maravillosas vistas del Valle del Hoyo en toda su amplitud y plenitud. En este punto el Canal se separaba, adentrándose en la pared. Existe sin embargo una boca de entrada que lo hacen visitable por 300 metros contando para ello con iluminación. La pequeña escalera se alza sobre la estructura de una gran compuerta de acceso al Canal, que contaba con el mecanismo para subirla y bajarla. El mecanismo para lograr estos movimientos son el tablero o tajadera, husillo con rosca, marcos, rueda y escalera de acceso. El Canal principia aquí un tramo prácticamente soterrado, con una pequeña apertura en el vértice de la Falla Chica, hasta el Puente del Acueducto. En 2017, tras las oportunas reformas, el Canal se reabrió, siendo una gran alternativa de paso para aquellos días donde las inclemencias del tiempo o el riesgo de desprendimientos desaconsejan emplear el paso aéreo. Esta es una solución muy interesante que evita clausurar el Caminito y a los visitantes tener que volverse a sus casas sin vivir esta maravillosa experiencia. A lo largo del túnel los murciélagos se guarecen en las grietas y oquedades existentes, y para evitar molestarlos, la iluminación es muy tenue, procedente de LEDS colocados en el suelo.

27. Compuerta del Canal (2390 m. recorridos).jpg

Tercera garganta. Desfiladero de los Gaitanes y pared Sur.

Y así llegamos al tercer Cañón, cuyo acceso se realiza por un tramo colgante de pasarelas situadas a más de 100 metros de altura. Es sin duda la parte más escalofriante del Caminito. El último trecho del recorrido se realiza mediante escaleras y una pasarela suspendida que transcurre por encima de la primigenia pasarela de la pared Sur. Si miramos abajo podremos ver la Nueva Central Hidroeléctrica del Chorro.

Inicio de la segunda Pasarela (2500 metros recorridos).

La entrada al tercer cañon se efectúa por un tramo suspendido de Pasarelas, que van recorriendo los sinuosos perfiles de las paredes en un recorrido mucho más aéreo y angosto que orilla todo el Desfiladero de los Gaitanes, incluida la Falla Chica con su cerrado vértice. Discurre durante 800 metros, con una pared que se alza sobre nosotros 250 metros, y hacia abajo otros 100 metros. Algunos tramos se hallan a apenas 1 metro sobre las antiguas Pasarelas, alcanzando de primeras a una gran curva bajo el Peñón del Cristo y al "Recodo", que su parte más elevada ofrece un bonito abanico de Cavidades. Durante el recorrido iremos acompañados por "el cable de vida" como protección, y seguramente llamen nuestra atención dos columnas calizas que señalan el acceso al Desfiladero "el Tajo de las Tres Cruces con los Nichos de San Cristóbal" a la siniestra, y la diestra el Peñón de Cristo o Castillo de la Ermita.

 

Este último cañón es el que mejor refleja la vertiginosa verticalidad de las paredes montañosas. Miremos desde el río, e iremos ascendiendo hasta las vías del tren hasta alcanzar la cumbre: son más de 250 metros. El paso por las nuevas Pasarelas permite, si nos atrevemos, otear entre los huecos de las tablas, los restos del antiguo Caminito, muy deteriorado tras más de 100 años de existencia. Durante este tramo tendremos la sensación entramos y salimos del río al interior de la montaña debido a los requiebros transversales fruto de la erosión.

28. Inicio de la segunda Pasarela (2500 m. recorridos).jpg

Sabina centenaria (2550 metros recorridos).

 

Tras recorrer 100 metros, pasando bajo las jícaras de cristal de la vetusta electrificación, llegamos a una curva desde donde ya se ve claramente el viaducto del Ferrocarril y las grandes Hornacinas naturales de San Cristóbal. Alcemos aquí la mirada para contemplar la Sabina marítima centenaria, ejemplo reseñable de la flora rupícola de este gigante que es el Desfiladero de los Gaitanes. Lo que es absolutamente asombroso, increíble podríamos decir, es que estas Sabinas han crecido literalmente en las rocas, y así se han abierto camino durante siglos en unas condiciones absolutamente insólitas y extremas.

 

Más adelante nos encontraremos una placa conmemorativa del triste suceso que supuso en 2010 la muerte de un joven alpinista suizo que cayó desde se precipitó desde una altura de 6 metros. El texto de la placa, que incluye un dibujo de su cara, comienza así: " In Memoriam. Raphael Pyffer 14. März 1985 - 14 Februar 2010". Esta zona la encontraremos plagada de clavos, cadenas, hebillas... de alpinismo clavados en la pared. En la web oficial del Caminito del Rey y en Youtube hay videos escalofriantes de cómo los alpinistas se jugaban la vida en el Caminito del Rey antes de su restauración. Muchos de los visitantes se preguntan cómo es posible que la vegetación se haya abierto camino directamente en la piedra, sin que haya mediado la intervención humana o haya existido algún incendio nunca. Ahora, tras décadas de abandono, la reapertura del Caminito del Rey permite revisionar este verdadero bosque vertical.

29. Sabina centenaria (2550 m. recorridos).jpg

Cuevas del Peñón del Cristo (2650 metros recorridos).

 

Tras dejar atrás la placas del alpinista suizo, cogemos otra curva más grande para adentrarnos en el "Recodo del Gran Gaitán", desde donde podemos ver los restos de la antigua pasarela, las Hornacinas de San Cristóbal y el Balcón de Cristal que emerge de la pared. Justo enfrente veremos el Viaducto del Ferrocarril y elevando la mirada veremos dos bocas de salida de las "Cuevas del Peñón del Cristo". La pared nos ofrece un color ocre arcilloso, fruto de la "tierra rossa"  que se forma en las cavidades roca fruto de la erosión y que fueron tipografiadas en los años ochenta. En algunas de ellas se han hallado restos de la Edad del Bronce.

 

Todas las cuevas han sido debidamente catalogadas y estudiadas por espeleólogos y arqueólogos, y una de ellas, la "AD-05b", es la de mayor dimensión y complejidad en cuanto a su recorrido se refiere, con diversidad de formaciones y 2 bocas. El acceso a la cueva hay que hacerlo obligatoriamente empleando la técnica del rapel.

30. Cuevas del Peñón del Cristo (2650 m. recorridos).jpg

Hornacinas de San Cristóbal (2690 metros recorridos).

La mastodóntica roca del cerro de San Cristóbal, con sus enormes grietas, que se asemejan a nichos naturales, son las que hemos llamado a lo largo de este recorrido como Hornacinas de San Cristóbal, y que tanto nos habrán llamado la atención desde que entramos en las pasarelas. Pero será cuando nos situemos en el centro del Balcon de Cristal, desde donde las podremos admirar en todo su esplendor, pues la tendremos literalmente en frente nuestro. Desde aquí podemos observar desde otra perspectiva la colonia de buitres del Chorro, el Tajo de las Tres Cruces, al que los escaladores llaman Tajo de los Tres Techos, en referencia a sus grandes salientes rocosos de la pared. En sus paredes se han realizado diversas competiciones oficiales a lo largo de sus varias vías de ascenso. Con un ápice de suerte podremos observar a los escaladores ascendiendo por las paredes verticales e intentar tan solo imaginar la adrenalina que deben sentir mientras practican este deporte tan extremo.

31. Hornacinas de San Cristóbal (2690 m. recorridos).jpg

Balcón de cristal (2690 metros recorridos).

 

Aunque llegados a este punto del recorrido no es atrevido decir que el Desfiladero de los Gaitanes es el tramo más espectacular del Caminito, no solo por sus inmensas y bellísimas formaciones geológicas y por toda la antigua estructura desarrollada para el ferrocarril,  no es menos cierto que la prueba de vértigo que experimentamos en el "Balcón de Cristal"  (con un suelo transparente bajo nuestros pies que nos permiten observar la complejidad de los plegamientos de las paredes y rocas) no deja de ser menos memorable, pues literalmente tendremos la sensación de que estamos de pie flotando sobre el vacío. Como curiosidad decir que existe un cartel que aconseja a que no haya más de 4 personas a la vez en la estructura, aunque las pruebas de carga se han hecho, naturalmente, con pesos muy muy superiores.

 

Desde aquí nos deparamos en frente con la línea del ferrocarril, y su propia vía de servicio, además del Túnel y del Viaducto, que en su dia reemplazó al de hierro. Para horadar los tunes se empleó dinamita, en cantidades tales que hubo incluso que importarlas del extranjero, no siendo ello óbice para que el tramo de ferrocarril entre Córdoba y Málaga se concluyera en tan solo 6 años.

32. Balcón de cristal (2690 m. recorridos).jpg

Playa fósil y ammonite (2750 metros recorridos).

 

Siguiendo adelante recorreremos un largo trecho para tomar una curva donde existe un curioso arbusto que brota directamente de la roca. Más adelante, justo debajo del cable pasamanos, encontramos un huella de "ammonite", un molusco cefalópodo que pobló los mares entre el 400 millones y 45 millones a.C. Estas huellas, y fósiles también, están repartidos por todos los puntos del planeta, y es uno de los indicadores más fiables para fijar la edad estratigráfica de las capas de tierra y de piedra. Esta huella está protegida, por razones obvias, por una placa de metacrilato. Que exista aquí una huella de un cefalópodo del periodo de los dinosaurios, evidencia que el mar llegó hasta estas alturas en una época muy lejana. En esta zona podremos ver delante nuestra más huellas fósiles de "ammonites". Un poco más adelante, donde la se senda se torna más angosta, desembocamos en la "Falla Chica" y su vértice "V", causado por los pliegues de la piedra, lo que nos llevará a cambiar de sentido y donde se encuentra  la apertura del Canal subterráneo resguardo de los desprendimientos por una bóveda, y el Puentecito de la antigua Pasarela.

 

Esta pared, en realidad constituye un gran vestigio de una Playa del Jurásico, donde se conservan las ondas del fondo arenoso magníficamente cristalizadas a lo largo de más de 100 metros cuadrados, lo que la convierte en un inmenso fósil en sí mismo. La etimología de la palabra ammonite es muy curiosa, pues hace referencia a la cornamenta de los carneros. Tan es así, que en Egipto, el Dios Amón estaba representado por la cabeza de un carnero.

33. Playa fósil y ammonite (2750 m. recorridos).jpg
34. Sin nombre. Puente colgante.jpg

Pasaje suspendido (2900 metros recorridos).

Asciendo por las escaleras de madera hay que cruzar la impresionante pasarela metálica "Puente Colgante", anclada con largos cables de acero a 105 metros sobre el río, y con una longitud de 35 metros. Cruzar este puente y mirar hacia abajo es sinónimo de vértigo, pues las planchas de madera están separadas entre sí lo suficiente para que podamos ver el vacío que se abre bajo nuestro paso y lo que los lugareños llaman "mariposas de agua", que son las gotas de agua que caen desde el puente y que durante su caída reverberan la luz del sol. Y si nos sentimos lo suficientemente seguros y equilibrados podemos alzar la mirada para contemplar una vez más el vuelo suspendido de los buitres. Aunque este puente puede dejar un poso de desasosiego en los más aprensivos, quizá ayude saber que esta estructura ha sido sometida a pruebas de carga de hasta 50000 kilogramos. Nada más traspasar el Puente, avistamos el conjunto de "calizas jurásicas" en estratos completamente verticales que se desparraman sobre las aguas conformando una gran columna de entrada al Cañón. Es importante resaltar, que justo antes del acceso al Puente Colgante existen, por deseo expreso de los familiares, placas conmemorativas en memoria de personas que fallecieron recorriendo el Caminito antes de su restauración, en lo que supusieron tragedias personales donde la búsqueda de experiencias muchas veces rozaban la temeridad.

35. Inicio de la segunda Pasarela (2500 m. recorridos).jpg

Pasarela de salida y paso sobre el puente y el túnel del ferrocarril (2950 a 3200 metros torno Sur).

 

El último tramo del Caminito se efectúa mediante escaleras y una pasarela suspendida que transcurre por encima de la antigua pared Sur. Debajo nuestra veremos la nueva central hidroeléctrica del Chorro, y a la derecha, arriba, se sitúa la Chimenea de Equilibrio del embalse del Tajo de la Encantada, que recibe agua que salva un desnivel de 400 metros. Esta chimenea de equilibrio en realidad no es más que un respiradero gigante, que sirve para expulsar el aire que se pueda acumular en los conductos por motivos de sobrepresión o sub presión. Junto a la Chimenea están las Mesas de Villaverde, donde se encuentran unos de los principales yacimientos de arquitectura mozárabe, en concreto del siglo IX d.C, las llamadas Ruinas de Bobastro, que fue un enclave constituido por una alcázar, una iglesia y una necrópolis, y que fue la base de operaciones del rebelde Omar Ben Hafsún, que durante más de 40 años opuso una indomable resistencia al férreo dominio que impuso el poderosísimo Emirato de Los Omeyas de Córdoba, no siendo hasta el 928 cuando Bobastro fue "borrada del mapa", aunque no tanto como para no poder deleitarnos con unas ruinas que constituyen una ventana al primigenio mundo árabe. Existe un consenso bastante acentuado, que en Bobastro existen enterradas más ruinas a la espera que un día salgan a la luz para poder saber más sobre este fascinante enclave.

 

Ahora que vamos llegando al final del recorrido, es curioso recordar que las paredes del Desfiladero de los Gaitanes fueron testigo de cómo algunas estrellas de fama internacional, como Frank Sinatra y una jovencísima Rafaella Carra en el Coronel Von Ryan, o Raquel Welch, que en la película Guapa, intrépida y espía' (1967), sobrevuela el Desfiladero de los Gaitanes, aunque eso sí, dentro de un estudio y siendo las imágenes del paisaje una foto fija de fondo.

36. Pasarela de salida y paso sobre el puente y el túnel del ferrocarril (2950 a 3200 m. t

Tramo final. Pasarela hasta salida.

El fenómeno de El Chorro. Sendero de salida hasta El Chorro (2,1 kilómetros de bajada).

 

La senda de salida (de 2,1 kilómetros) tiene un pequeño trecho de ascenso con peldaños para luego bajar hasta un rellano que sirve de punto de encuentro y donde existe un panel informativo sobre la Geología del lugar, así como un conducto que baja desde el Puente acueducto hasta la Central Hidroeléctrica. A partir de aquí hay una bajada hasta el cerro "Majada de la Cebolleta", donde hay una Cruz de hierro, donde se ha forjado la costumbre de que aquellos que suben al Mirador, dejan una piedra de recuerdo. El camino prosigue en sentido ascendente para  alcanzar un anciano eucalipto que recoge en su tronco un segmento de tubería de la antigua Central Hidroeléctrica del Chorro.

37. Tramo final. Pasarela hasta salida.jpg

Desde aquí nace el camino a la Cruz y al Mirador, que nos ofrecen las mejores vistas posibles de las paredes del Desfiladero, embalse, Mesas de Villaverde y el poblado del Chorro. El nombre del Chorro tiene su origen en el espectacular fenómeno causado por las lluvias torrenciales, que unidas al cauce de tres ríos, penetraban por el cañón del Desfiladero y desaguaban en su salida en forma de un potente surtido de agua a presión o Chorro.

Trecho final. Avenida Caminito del Rey (camino de bajada hacia la estación de El Chorro)

El viaducto de los Albercones.

 

Prosiguiendo la bajada encontramos a la derecha, medio oculta entre una arboleda, una particular estructura de 3 pisos con fachada empedrada, vanos rectangulares y cubierta a dos aguas con tejas vidriadas verdes, adornado por terminaciones de gran sencillez y sensibilidad arquitectónica. Edificada en la década de los años veinte del siglo XX, esta era la residencia del ingeniero jefe Rafael Benjumea durante el tiempo en que dirigió las obras del Chorro.

39. El viaducto de los Albercones.jpg

Más adelante levantaremos la vista para contemplar el Viaducto de los Albercones, también conocido Puente de la Josefona o de la Fuente. Esta magnífica obra viaria data del año 1926, realizada en piedra y hormigón sustituyendo al puente original metálico de 1865. Este Viaducto salva la torrentera entre los Castillones a través de un gran arco sobre el que se sostienen otros de menores dimensiones y que descargan parte del peso de la estructura.

40. El viaducto de los Albercones.jpg

El antiguo poblado de El Chorro.

Desciendo hasta casi el nivel del embalse, llegamos a un carril de servicio con árboles y aceras que pasa al lado de la Capilla-Escuela o "Ermita de la Medalla de la Milagrosa". Su escalinata de mantequilla (por su fisonomía ondulada), permite acceder a los paneles de información de Fauna y Flora del lugar, y posteriormente a la glorieta donde se hallan dos enormes bancas de cemento en el centro de la portada donde podemos descansar a la sombra mientra leemos la placa conmemorativa o viendo el mosaico de la Virgen. La Capilla Escuela fue alzada por Rafael Benjumea, simultáneamente con otras edificaciones  destinadas a los obreros y sus familiares, donde se albergaban a la vez que tenían acceso a una labor docente de gran valor.

41. El antiguo poblado de El Chorro.jpg

La construcción de todo el entramado hidroeléctrico del Chorro trajo una gran vitalidad al poblado del mismo nombre, viéndose aumentada exponencialmente su población e instalaciones. Además de la Capilla anteriormente mencionada, el poblado fue dotado de un colegio biblioteca, pistas de tenis y baloncesto para él es disfrute de sus habitantes, que asimismo disfrutaban del lujo de tener electricidad sin pagar por ella. Esta costumbre que nació con Sevillana de Electricidad fue una costumbre que se adentro hasta bien entrado el siglo XX, donde los empleados de la compañía pagaban precios muy muy bajos por el consumo de la luz.

42. El antiguo poblado de El Chorro.jpg

Donde se entregan los cascos (punto final del recorrido).

43. La caseta de entrega de cascos (punto final del recorrido).jpg

Balcón de cristal (2690 metros recorridos).

Ahora que nos acercamos al final del recorrido, habremos tenido ocasión de constatar que el Desfiladero de Los Gaitanes es indiscutiblemente el tramo más grandioso, no solo por su incalculable valor ecológico, sino también por la dantesca infraestructura ferroviaria e hidroeléctrica que se alzó en un paraje de tan arrebatadora belleza como de difícil acceso. Igualmente el Balcon de Cristal constituye un hito inolvidable del Caminito, pues nos brinda la oportunidad  de asomarnos desde el saliente del espolón rocoso a toda la infraestructura antes citada así como a todo el complejo montañoso y rocoso, con sus pliegues, requiebros, grietas, cavidades, y tonalidades ocres y calizas. Todo ello sin olvidar la cosquilleante sensación de vértigo que provoca mirar bajo nuestros pies a través del cristal translúcido y sentirnos suspendidos a más de 100 metros de altura.

44. Balcón de cristal (2690 m. recorridos).jpg

La estación/apeadero de tren de El Chorro y los túneles.

 

La estación del El Chorro, anexa a la parada del autobús lanzadera, se alza sobre un gran pedestal con tejado a dos aguas, el clásico reloj de las viejas estaciones de tren y las barandillas para no caer a las vías. Los vetustos bidones de agua, la señalética y las bocas de los túneles constituyen una estampa que se ha quedado congelada de una época que ya no existe. Gracias a la conexión ferroviaria entre Córdoba y Málaga, y especialmente al existir un apeadero en El Chorro, el poblado se desprendió del proverbial aislamiento que lo había acompañado siempre. Ambas capitales fueron conectadas en 1865 por un tramo ferroviario de 192 kilómetros llevado a cabo en un tiempo récord de tan solo 5 años, y todo ello a pesar de que la orografía era absolutamente contraproducente, siendo necesarios 17 túneles, 8 viaductos y 19 puentes para llevar a buen puerto la unión entre 2 capitales muy importantes en Andalucía. El trayecto entre el Chorro y Málaga tenía 2 recorridos de ida y vuelta diarios, no pudiendo el tren superar los 30 kilómetros por hora en los tramos sinuosos ni los 40 en los segmentos llanos, y aun así el trayecto se demoraba solamente 59 minutos. Por tener una referencia, el tren que va de Álora hasta Málaga tarda 39 minutos en hacer todo el recorrido (siendo cierto que hace más paradas que el que hacía el antiguo tren).

 

Actualmente, el tren de Alta Velocidad (AVE) que une Málaga y Córdoba, tiene una longitud de 155 km, y ha necesitado 19 viaductos (que suman 11 kilómetros) y 8 túneles (que acumulan otros 25 kilómetros). Todos ellos han sido necesarios entre Antequera y Málaga. El túnel más largo de Andalucía se halla en la Sierra de Abdalajís, que ha sido horadada en más de 7000 metros en tan solo 1 mes, empleando para llevar a cabo tan faraónica perforación la tuneladora "La Alcazaba", que mide 110 metros. El viaducto que antecede al túnel tiene 93 metros de alto y 1208 metros de longitud.

45. La estación apeadero de ferrocarril de El Chorro y los túneles.jpg

A la diestra de la Estación del Chorro-Caminito del Rey, como se llama en la actualidad, podemos observar la Pedrera de los Castillones, dos colosos de piedra muy verticales. Esta es zona es globalmente conocida y muy apreciada por los escaladores, y desde el 2014, al menos una de las pruebas del Campeonato de España de escalada se celebra aquí.

46. La estación apeadero de ferrocarril de El Chorro y los túneles.jpg
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